Lo que le está costando
Prospectar es el trabajo que todos posponen: escribir a cada prospecto toma tiempo, los seguimientos se olvidan, y buena parte de las oportunidades se enfría por no insistir a tiempo. El vendedor termina administrando correos en lugar de vendiendo.
Lo que construimos
- Correos personalizados por prospecto — nombre, empresa, propuesta — enviados desde el correo de tu negocio.
- Seguimiento automático solo a quien no ha respondido, en la misma conversación y con los tiempos que definas.
- Detección de respuestas: quien contesta sale de la secuencia y queda marcado para que tu equipo cierre.
- Reglas de volumen, ritmo y baja voluntaria que cuidan la reputación de tu dominio.
Equipos comerciales, despachos y negocios B2B que dependen de salir a buscar clientes y no tienen horas para hacerlo a mano, uno por uno.
Pegas la lista de prospectos del día y das un clic: cada uno recibe un correo con su nombre, su empresa y tu propuesta. Días después, quien no respondió recibe un recordatorio en el mismo hilo; quien respondió aparece marcado para que una persona tome la conversación. La prospección deja de depender de la memoria de nadie.
Diagnóstico gratuito
Hasta 2 horas con tu equipo: mapeamos el proceso y le ponemos números al ahorro posible.
Propuesta clara
Alcance, tiempos y retorno esperado. Sin letras chicas ni suscripciones obligadas.
Construcción
Sobre los sistemas que ya usas, sin migraciones y con entregas parciales visibles.
En producción
Funcionando y medido en unas 7 semanas, con tu equipo capacitado para operarlo.
¿Los correos parecen enviados en masa?
No: cada correo va personalizado, sale del correo real de tu negocio y se envía con ritmo humano y volumen cuidado — nada de ráfagas. El diseño y el texto los apruebas tú, y el sistema respeta a quien pide no ser contactado. Es prospección profesional, no spam con otro nombre.
¿Puedo controlar qué se envía y a quién?
Totalmente. Tú defines la lista, las plantillas, el ritmo diario y los tiempos de seguimiento; el sistema ejecuta y te deja el registro de cada envío. Si prefieres aprobar antes de enviar, también se configura así.
¿Qué pasa cuando alguien responde?
El sistema lo detecta, detiene su secuencia de inmediato y lo marca como respondido, para que la conversación la siga una persona de tu equipo con el contexto completo. La IA abre puertas; el cierre sigue siendo humano.