Entrenar y usar modelos grandes consume electricidad y agua (para enfriar los centros de datos) en cantidades nada triviales. No es para alarmarse ni dejar de usarla, pero sí para usarla con cabeza.

No todo necesita el modelo más grande y caro. Una de las decisiones más inteligentes es elegir el modelo del TAMAÑO correcto para cada tarea: uno pequeño y eficiente resuelve la mayoría de los casos a una fracción del costo y la energía.

Eficiencia no es solo ahorro de dinero: también es responsabilidad.